

Por qué es difícil conseguir empleo en el extranjero
Por Alejandro Beltre
Constantemente recibimos ese tipo de petición de personas de diferentes países de América Latina. El 99,9% de quienes la hacen no tienen la más elemental idea de todo lo que es necesario hacer para lograrlo. Muchos creen que simplemente es conseguir un empleo y presentar el pasaporte para que le timbren la residencia. Pero cualquiera de las dos cosas, conseguir un empleo u obtener la residencia es inmensamente más complejo de lo que la mayoría sabe.
En primer lugar, los empresarios australianos y canadienses son muy distintos a los americanos. Los empresarios de Estados Unidos contratan cada año a miles de extranjeros a quienes no han visto y de quienes no tienen más referencia que un currículum y una entrevista telefónica. Salvo excepciones, eso no es así en Nueva Zelanda, Australia o Canadá. La inmensa mayoría de los empresarios de esos tres países no contratan a ninguna persona a menos que se encuentre en el país legalmente y habilitado para trabajar. Naturalmente, el postulante piensa: pero para tener una visa de trabajo y poder estar legalmente habilitado para trabajar, necesito un contrato. Los empresarios canadienses, neozelandeses y australianos piensan exactamente al revés: necesitas una visa de trabajo para que yo te de un contrato.
Decir que los empresarios de EE.UU. contratan con más facilidad que los canadienses o australianos no es exactamente cierto. Los empresarios de Estados Unidos contratan para empleos menores más fácilmente que los canadienses o australianos. Sin embargo, a partir de empleos de mediana categoría las exigencias son las mismas. Y para otorgar la visa ni decirlo.
Porque son renuentes a dar un contrato de trabajo antes de la visa?
Imagínate que tú tienes una empresa en Chile o en cualquier otro país de América Latina y colocas un aviso ofreciendo un empleo. Supongamos que un Australiano, que vive en Australia, te envía su currículum postulando. Cual sería tu postura? Seguramente te preguntarás acerca de su formación profesional, experiencia, personalidad, su nivel de español, si le aprobarían la visa, si le gustaría el país, la comida, la cultura, la gente, el clima….. etc.
En verdad dudarías en contratarlo. Algo similar ocurre cuando es un chileno que postula a un empleo en Nueva Zelanda, Australia o Canadá. Pero en realidad es peor, ya que el país desarrollado son ellos y las dudas sobre la calidad profesional y otros temas naturalmente son mayores. En conclusión, contratar a una persona a la distancia normalmente es mucho más complejo y arriesgado de lo que los postulantes lo ven. Eso además explica que el proceso de selección sea más lento de lo que deseamos. Pero aún más.
Para llegar a la decisión de ofrecer un contrato de trabajo la empresa debe haberte sometido a las pruebas de evaluación del currículum, entrevista laboral y otros antecedentes. Todo ello tiene un alto costo para la empresa, que tiene que destinar personal y recursos a dicha tarea. Muchas veces durante varios meses. Es bueno no olvidar el pago se hace por hora. El postulante, a 10,000 km de distancia, puede en cualquier momento decidir que ya no quiere o no puede viajar por razones personales, laborales, económicas, sociales o sentimentales. Y la empresa tiene que dar por perdidos todos los recursos invertidos en evaluarte.
El tiempo que el postulante durará en el empleo también es una variable limitante a la hora de aceptar o no postulantes extranjeros. Mientras más corto es el período de tiempo a permanecer en el empleo menos posibilidad existe de ser aceptado. Eso explica las dificultades que quienes obtienen la visa Working Holiday de Nueva Zelanda tienen para conseguir un empleo, aún teniendo la visa y encontrándose en ese país. Como la visa sólo permite trabajar hasta tres meses con un mismo empleador, la inmensa mayoría rechaza contratar a una persona por tan poco tiempo. Y es razonable, ya que un proceso de postulación normal puede tardar tres meses. En ese caso, ellos tendrían que inmediatamente contraten a una persona por tres meses, empezar a buscar su reemplazante. Y eso es costoso en términos de dinero y personal.
La Working Holiday de Australia permite trabajar hasta seis meses con una misma empresa. Igualmente en ese caso, una gran cantidad de empresas rechazan contratar por tan poco tiempo. A las empresas empieza a atraerle contratar a los extranjeros para empleos de al menos un año, exceptuando hoteles, restaurantes y otras empresas del sector turismo cuya actividad es estacional.
Por otra parte, hemos notado que muchas empresas prefieren no contratar personas de determinados países debido a malas experiencias con anteriores trabajadores de ellos. Lamentablemente en esos casos se juzga a todo un país por la mala conducta de unos pocos.
Finalmente, las empresas son renuentes a contratar extranjeros por la responsabilidad legal que asumen y su responsabilidad social ante el gobierno. Cualquier cosa que el extranjero haga puede afectar la imagen de la empresa. Despedir a un extranjero puede ser muy costoso para una empresa.
Las arriba expuestas son razones que explican la dificultad que todos vemos de conseguir empleos en el extranjero a la distancia.