Las 32 costumbres, hábitos y demás que tú y tu familia deberán dejar en su país y como reemplazarlos cuando vivan en Canadá

Es motivo de conversación constante entre amigos y conocidos. Es algo con lo que uno se encuentra desde el mismísimo momento que se toma el avión hacia Canadá. Son las cosas que, de saberlas de antemano,  harán nuestra vida y la de nuestra familia más o menos complicada en Canadá.

Se me ocurrió compilar una lista, caprichosa y si ningún orden en particular, de aquellas cosas a las que uno estaba acostumbrado en su país y que ya no podrá hacer en Canadá y a las cuales quizás deberá encontrarle sustituto o decirles adiós para siempre! Los invito, pasen y lean… (Gracias a los amigos de la casa que dieron una mano)
 
Hay cosas que no se resignan!

1.    El Conductor Agresivo: A olvidarse mis amigos de esas aceleradas de 0 a 100 en 5 segundos por las calles de La Matanza o de los "bumper to bumper" en las calles del DF. Aquí, cada uno en su carril, a la velocidad indicada y como el manual dice que deben hacerse las cosas… Ese mismo manual que en tu país te dijeron que leas y al que nunca le prestaste atención!

2.    La bocina de tu auto: Vaya asumiendo mi amigo que aquí la gente toca bocina (o claxon o como le llamen) en contadísimos casos… Capaz un toquecito rápido al de adelante si se durmió ante la luz verde. A veces pareciera que compraran los autos sin ese accesorio!

3.    El Cigarrillo: Fumar en Canadá es caro. Muy caro. Para el que fuma mucho, se le pueden ir fácil unos 10 a 20 dólares por día en cigarrillos. Encima, no se puede fumar en casi ningún lado. Y cuando podés fumar, hace un frío que te congela los dedos. Más fácil es aprovechar y dejar el vicio! De paso, el seguro de vida te sale menos!

4.    Salir de tu casa a esperar el colectivo en cualquier momento por que igual "en algún momento alguno va a pasar": Recuerdo haber sido un gran usuario del colectivo en Buenos Aires. Salía a la calle a la hora que necesitaba y me paraba a esperar la línea o líneas que me llevaban a destino. En algún momento alguno pasaba, tarde o temprano. Aquí… a olvidarse! El colectivo pasa a determinado horario y por lo general hay una única línea que te lleva a destino. Lo de saber a que hora pasa tu colectivo es una bendición, por que salir sin saber cuando llegará cuando hacen -15 no es chiste. Mejor saber que llega a tal hora y salir a buscarlo cinco minutos antes.

5.    El sistema de guarderías no muy onerosas: Encontrar una guardería en Buenos Aires no era mucho problema. Casi siempre había alguna cerca de tu casa, o cerca de lo de tus viejos o cerca de tu trabajo. Los precios siempre eran mas o menos similares y, dentro de todo, cuando uno laburaba se podía pagar. Prepárense a caminar y caminar para buscar guardería, terminar agarrando la que puedas sin importar el lugar, y estar dispuestos a pagar 30 dólares por día por niño por el servicio. En algunos casos, vas a terminar trabajando nada más que para pagar la guardería!

6.    El sistema de medicina privada con médico a domicilio y especialistas con corto tiempo de espera…. Se terminó! Ahora venís a un sistema gratuito, de atención universal, sin médicos a domicilio y largos tiempos de espera. Paciencia. No se murió nadie esperando. Pero olvídate de tu sistema de medicina prepaga (si es que lo tenías)!

7.    Toda la basura en la misma bolsa: A separar mi amigo! aquí se recicla y en un lugar van los cartones, en otro los plásticos y en otro… todo lo demás. En algunos casos vas a tener que usar un calendario para acordarte que semana pasan a buscar los plásticos y cuál los cartones, cosa de no confundirte, que el señor del reciclaje te dejé sin recoger el contenido del "blue bin" con los plásticos justo el día que pasan a buscar los cartones y los papeles… y que los vecinos te miren feo con cara de irresponsable social!

8.    La vanidad: Si hay algo que no he visto mucho por aquí es la ostentación, la cosa del nuevo rico que muestra sus cosas… No es que no los haya, pero no es algo bien visto. Cada uno hace la suya y no se mete en la casa de los demás. Si tenés ganas de alardear con tu nuevo plasma, mándale una foto a tus amigos en Buenos Aires o donde sea que hayan quedado… por que aquí difícil que alguien te dé mucha bola.

9.    Los chistes y bromas basados en los defectos físicos, procedencia, orientación sexual, religión y demás: Forget about it! A no ser que quieras ser tomado como un salvaje maleducado y que todos te miren con cara de "no entendí" Capaz que después cuando están solos se ríen… pero a vos te van a mirar mal cuando lo cuentes!

10.    Los juegos en la escuela que requieran contacto físico: Padre, Madre… dile a tu niño que aquí la gente no se toca, que los juegos en el recreo de la escuela que involucren contacto físico van a hacer que termines en la oficina de la Directora y recibiendo una notita en el cuaderno en la que te recordarán que aquí, no se aceptan esas cosas!

11.    El tono de voz fuerte: Shhh… Bajito mi amigo! Nadie se quiere enterar que llegaron ustedes! Ese tono déjalo para Buenos Aires, donde todos gritan todo el tiempo! "EH! BOLÓ! VENÍ!" Nop… aquí no corre. Hable bajito… no se haga notar!

12.    Me voy de una corrida al Kiosco y vengo: Puede ser, pero lo más probable es que la corrida se transforme en una manejada. En muchos lugares el "Convenient Store" está en una "Plaza" o área comercial alejada de tu casas y a la que se accede en auto o colectivo.

13.    El café de la esquina: En Toronto, Montreal y algunos lugares de Ottawa… puede ser. El concepto del "cafecito" tan metido que tenemos los de Buenos Aires debemos cambiarlo por el concepto "Tim Hortons". No es tan crítico cambiar un "cortado en jarrito" por el "double-double"!

14.    Los lugares abiertos hasta altas horas de la noche: Ah! Que delicia! Ir a comer afuera a cualquier hora! Entrar a un lugar a tomar algo a las 2, 3 de la mañana… No sé como será en Toronto o Montreal (por nombrar ciudades grandes con mucha joda) Aquí lo he visto en el centro de Ottawa, por el ByWard, Sparks, etc… pero en ciudades chicas como Waterloo o Kitchener… olvídate! Mejor que hayas ido a tiempo o te quedás las ganas!

15.    Las visitas a tus amigos sin cita previa: Y… es un tema. A los locales les gusta arreglar las cosas de antemano… tipo un par de semanas antes! Así que mejor guardá la espontaneidad de caerle a tus amigos en cualquier momento para tus allegados latinos, que seguramente darán por bienvenida tu iniciativa!

16.    La vida sin Internet ni computadora: En tu ciudad te las podías arreglar sin conexión a Internet, te alcanzaba con ir al "locutorio" (invento argentino si los hay!) una vez cada tanto a levantar los mails. olvídate! Aquí todo está en Internet: el trabajo, la búsqueda de escuela, las novedades de tu ciudad, lo que sea… Todo, absolutamente todo, está en Internet y la vida del norteamericano medio pasa por allí. Te recomendaría que vayas "afilando" tus skills en ese sentido y que te acostumbres a tener un rincón con la compu e Internet en tu casa!

17.    Encontrar un taxi en cualquier lado en cualquier momento: De nuevo, desconozco en ciudades grandes, pero por lo general aquí el taxi se llama por teléfono. Nada de salir a la calle a esperar uno! A agregar los teléfonos de las empresas de taxi locales a la memoria de tu celular!!

18.    Tomar un taxi "por que sí": Y hablando de taxis… Qué caros son los taxis en este país! Sólo en caso de emergencias mi amigo, sólo en emergencias!

19.    No mirar la temperatura antes de salir a la calle: Para los que vienen de ciudades donde no hay gran variación de temperatura va a ser una costumbre difícil de adoptar, pero necesaria! En la tele hay un Weather Channel, en la radio la anuncian a cada rato… que haya sol afuera, mi amigo, no quiere decir que no haga frío. Y ya se sabe que, en estos lugares, mejor ahorrarse la visita al médico!

20.    La impuntualidad: Los latinos somos muy "laxos" con el tema de los horarios. Decimos "te espero 6, 6 y media" y capaz que llego a las 6: 40 y no pasa nada. Aquí se da turno para todo y mejor respetar los horarios: la puntualidad es parte de tu carta de presentación y habla bien de vos y tu respeto por el otro!

21.    El miedo al ridículo: Te gusta ponerte ese pantalón verde con la chaqueta violeta y la bufanda amarilla? Te sentís realizada con esos zapatos que a todos le parecen horribles? Úsalos! Si aquí nadie mira a nadie! Si hay algo que por aquí no hay, créanme, es miedo al ridículo.

22.    Comprar cualquier medicamento en cualquier lado: "Ay! Me duele la panza! Esperá que voy al kiosko y compro algo!" Típica de Buenos Aires, donde hemos hecho un culto de la automedicación! Aquí pensás que necesitás determinada droga? Primero pedí turno con tu médico de cabecera o en la clínica de tu barrio, consúltalo con el Doctor, quizás te envíen a  un especialista, luego irás a la farmacia y el farmacéutico te entregará los remedios, contados en la cantidad exacta que te hayan recetado y, si necesitas más, vuelta a cumplir con la rueda!

23.    La dieta en base a carnes rojas: No es que no se pueda compra carne…! No exageremos! Pero esos churrascos o cortes tan ricos con los que solíamos homenajearnos en nuestro país aquí salen muy caros. Vayan pensando dietas en base a cerdo y pollo, sus nuevos compañeros de aventuras!

24.    Los abrazos y los besos por doquier: Tus niños son cariñosos y expresan su afecto con besos y abrazos? Te gusta saludar con un beso? Sentís que un abrazo o una palmada en la espalda podrán suplantar una mirada agradecida? Not in Canadá! Dile a tu niño que se guarde los abrazos para la madre. Y vos andá practicando como dar la mano y, quizás cuando tengas mucha confianza con alguien, un abrazo.

25.    Enviar hojas de vida kilométricas con datos personales, fotos, nombres de tus hijos, de tu mujer, del perro: olvídate. Aquí los CV no llevan datos personales. No. No les pongas tu foto carnet 4×4 con traje. No. No les cuentes que edad tenés ni como se llama tu esposa. No. No incluyas tu Número de Seguridad Social. Les alcanza con saber de que trabajaste y como tu experiencia les puede resultar de ayuda. Lo demás, es anecdótico… y discriminatorio.

26.    El lenguaje soez y con palabrotas por que un "Boludo!" no ofende a nadie! Mmmmm…. Lo que pasa es que en algunos países se habla cada vez peor. Con palabrotas en el medio por que sí a las que, de tan repetidas, ya nadie escucha. Un lenguaje refinado va a abrirte muchas puertas, aquí y en todos lados. Nada que un buen vocabulario no pueda solucionar!

27.    El fútbol por televisión abierta: el qué? El "football"? La "NFL"? Ah! El soccer decís? Los fines de semana por la mañana y la Premier League nomás. Lo siento… Igual, para eso está Internet, no? Viste por que te decíamos que había que afilar ese skill?

28.    Los piropos a las mujeres por la calle: Acostumbrabas caminar por las calles de tu ciudad y, de tanto en tanto, acompañar tu mirada hacia esa buena moza con palabras que adulen sus formas y expresen tu poesía? Ibas en el auto y en el semáforo bajabas la ventanilla del auto para expresar tu amor por el sexo opuesto? Llegabas a la oficina y le decías a la recepcionista lo linda que estaba esa mañana? Olvídalo amigo. Lo menos que lograrás será una denuncia policial o un juicio por acoso sexual en el trabajo.

29.    La peluquería, los claritos, la manicura y la pedicura: Patricia, al menos una vez por mes, si no más, se iba hasta lo de su peluquero preferido en la Avenida Pueyrredón, se hacía los claritos, le cortaban las puntas, le hacían el baño de crema, la rumana le hacía la manicura y, a veces, la pedicura. Aquí no puedo recordar la última vez que fue a cortarse las puntas solamente. El resto? Ah…! Cuando tenga 100 dólares para gastar en eso irá. Por ahora… queda en el baúl de los recuerdos!

30.    Hacerte amigo de las madres en la escuela: Patricia iba todas las tardes a buscar a Santi a la escuela. Al poco tiempo ya era amiga de al menos tres o cuatro madres de compañeritos de Santiago, tenía sus teléfonos, se hablaban con frecuencia y se consultaban cosas sobre las tareas. Aquí, yo fui durante todo un año, todas las mañanas, a dejar a los chicos a la escuela en Waterloo. Al mediodía iba a buscarlo a Facundo a la salida del kinder para llevarlo a casa. Todos los santos días éramos los mismos padres y madres. Ninguno jamás le dio la mínima bola al otro. Misterios canadienses.

31.    El Pap: Patricia vino a Canadá mal acostumbrada a que su médico personal le insista en sus controles. El Pap era rutina y, si no se acordaba ella de hacérselo, el Doctor la retaba! Aquí tiene que pedirle por favor al médico para que le haga el control. Que se yo… quizás sea un tema de recursos… no sé. Amigas… a olvidarse de tener médicos que las persigan con sus controles íntimos. A acordarse y a insistir ustedes con esas cosas!!

32.    La desconfianza y la paranoia: No es que aquí nadie te vaya a cagar, pero digamos que se puede bajar la guardia un poquito. Un poquito nomás. Relájese mi amigo y viva algo más tranquilo!

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